La música en el jardín

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Cuando comencé a idear la creación de este blog, me planteé cambiar el paradigma desde el cual explicaría mi visión de la música. Contemplé la idea de un jardín en el cual los elementos musicales (melodía, ritmo, armonía, tempo, intensidad, timbre…) sustituyesen en su papel a las flores, plantas, árboles, senderos, colores, aromas… De ahí el nombre de “El Jardín Sonoro”. Siempre he sentido muy cercana la música cuando paseo por ciertos jardines, incluso hubo un tiempo que planeé componer bandas sonoras para paseos programados. El concepto de “naturaleza domesticada” que me asalta entre parterres y setos ordenadamente podados se me asemeja al trabajo de un compositor o arreglista ajustando orquestaciones, movimientos de voces y articulaciones musicales.
Comencé a buscar información, quería saber si alguien más (no me cabe duda de que si, no me creo tan original…) había explicado esta simbiosis y podía proporcionarme claves o ideas en las que apoyarme. Pronto di con William Christie y su jardín en Vendée. William Christie (Buffalo, NY, 19 de diciembre de 1944), a quien conocía hace tiempo por sus grabaciones del repertorio barroco francés, es un director y clavecinista norteamericano.

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La historia de Christie es bastante sorprendente, estudió en Harvard historia del arte y después comenzó estudios de música en Yale con Ralph Kirkpatrick, clavecinista conocido por realizar una moderna catalogación de las sonatas de Scarlatti. En el año 1971 abandonó Estados Unidos huyendo del reclutamiento en la guerra de Vietnam, para instalarse en Francia. Pronto fue reconocido por sus interpretaciones del repertorio barroco francés e italiano. En 1979 fundó “Les Arts Florissants”, una de las agrupaciones más prestigiosas en la interpretación de música de los siglos XVII y XVIII. En el año 1993 fue condecorado con la legión de honor, en el 1995 adquirió la ciudadanía francesa y fue nombrado miembro de la academia de Bellas Artes en 2008, ocupando el asiento que dejo libre Marcel Marceau.

Lo que sin duda ha sido una sorpresa para mi es conocer la segunda pasión de Christie, la jardinería.

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Christie ha estado dedicado durante treinta años a la restauración de una casa del siglo XVI en el pueblo de Thiré, departamento de Vendée, en cuyo terreno ha creado un maravilloso vergel inspirado en los jardines franceses e italianos del barroco. En este jardín se realiza todos los veranos el llamado Festival Dans les jardins de William Christie, durante el cual se realizan en torno a 100 veladas musicales incluyendo conciertos y talleres familiares de aproximación a la música barroca. Las actividades programadas en el festival corren a cargo principalmente de integrantes de Les Arts Florissants y del mismo Christie. Estas jornadas acogen también a estudiantes de la Juilliard School de Nueva York (una de las escuelas de música más prestigiosas del planeta), así como a jóvenes cantantes de la Académie du jardin des voix –proyecto promovido por el mismo Christie para la formación de cantantes en la interpretación del repertorio vocal del barroco- los cuales suelen terminar tomando parte en las producciones y grabaciones de Les Arts…
La idea del jardín de Vendée me toca muy especialmente. Siempre me ha emocionado pensar en el jardín de Claude Monet en Giverny, en el cual vivió el pintor prácticamente recluido durante los últimos 43 años de vida (se dice pronto) y el cual le servía de inspiración casi exclusiva. Monet cuidaba de su jardín y plantaba macizos y arbustos pensando en los colores que estos le proporcionarían en la siguiente primavera, para después trasladarlos a sus cuadros. Encontraba todo un universo en su jardín. De modo parecido, William Christie ha creado su jardín pensando en un marco perfecto para la música que ama. En la sección “Acerca de “ de la cabecera de este blog, comento el hecho de que cualquier espacio, con música, se convierte en un espacio distinto; pues bien, también la música y la apreciación que podamos tener de ella se ve influenciada sin ninguna duda por el contexto. No se me ocurre mayor homenaje a la música que crear un jardín donde ser tocada, expresada, sentida, escuchada y compartida. La expresión artística se produce de forma orgánica, es un todo con el entorno, se llena de vida. El público del festival se sitúa alrededor de los músicos de forma natural, se sienta sobre prados y muros, cruza puentes de madera para llegar a distintos rincones del jardín, bajo el frescor de las sombras de los árboles, donde comparten el hecho creativo de igual a igual con los intérpretes.

Un viaje soñado más a añadir a mi lista, el Festival Dans les jardins de William Christie.

Aquí tenéis el enlace a un vídeo donde se habla del festival.

Os recomiendo encarecidamente que visitéis la página de William Christie y Les Arts Florissants, donde encontraréis más información sobre las actividades llevadas a cabo por el director y su agrupación.

http://www.arts-florissants.com/

Saludos desde la luz.

Música desde la basura

 

Landfillharmonic
La orquesta de instrumentos reciclados de Cateura, Paraguay.

Hace cosa de tres años fui sacudido literalmente por un vídeo en Youtube. En él se mostraba a niños tocando unos instrumentos muy peculiares que se asemejaban a violines, flautas, chelos o contrabajos y estaban construidos con material reciclado encontrado en la basura. Estos niños y sus familias son los habitantes de Cateura, un gran vertedero a las afueras de Asunción, la capital de Paraguay. 

A Cateura llegó en el año 2006 Favio Chávez, un técnico medioambiental, músico y filósofo, para hacerse cargo del área de educación formal trabajando con asociaciones de “gancheros” (así se llama a las personas que trabajan buscando materiales aprovechables en la basura). Desde su llegada Favio Chávez comenzó a enseñar música a los hijos de los gancheros, muchos de los cuales escuchaban o veían un instrumento por primera vez.

Pronto la popularidad de la escuela de música creció y se hizo necesario encontrar solución a la falta de instrumentos, cuyo número era muy menor a la cantidad de niños que querían aprender música a pesar de que varios constructores de instrumentos se brindaron para construirlos y enseñar también a los niños el arte de la luthería. La solución llegó de la mano de Colá (Nicolás), un ganchero que construyó un violín con materiales de desecho a partir de un violín real y a partir de éste se empezaron a construir todo el resto de instrumentos necesarios en una orquesta.

Os invito a ver el vídeo, que es un trailer del documental “Landfill Harmonic”, un juego de palabras entre el término Landfill (vertedero) y Harmonic (de Philarmonic – filarmónica). El documental se estrenó en marzo de 2015, aún no he conseguido verlo así que si alguien conoce la manera o el lugar donde hacerlo, agradeceré profundamente la información.

La orquesta actualmente está haciendo giras por países de todo el mundo (por lo que sé han estado en España en varias ocasiones visitando las principales ciudades), lo que ha llevado a los integrantes a vivir experiencias que serían impensables hace unos pocos años. La música ha cambiado radicalmente la vida de estos niños.

En el siguiente vídeo, Favio Chávez nos cuenta en un charla TED en Amsterdam cuál es la filosofía de su proyecto.

Cada vez que miro algún vídeo de la orquesta de Cateura me emociono hasta las lágrimas, este es un ejemplo veraz e incontestable del poder que tiene la música para cambiar la realidad más oscura.

Os invito encarecidamente a entrar en http://www.recycledorchestracateura.com , la página de la orquesta, donde encontraréis mucha más información, así como enlaces a más vídeos emocionantes e inspiradores.

Saludos desde la luz.

El erotismo y la sensualidad en la música (una introducción) -Posteado originalmente en “Notas de hierba”-

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Man Ray (1890 - 1976) El violín de Ingres

Hace unos días propuse a Ava Maof en su blog Ava y el sexo hablar acerca del sexo como vía para la trascendencia espiritual. A cambio, yo me brindaba a escribir sobre el tema que ella eligiese – que resultó ser “el erotismo y la sensualidad en la música” – . Ava respondió escribiendo una entrada magnífica y yo me dispongo a cumplir mi parte del trato. No soy desde luego ningún experto en el tema, pero en cuanto Ava lo sugirió me pareció un reto fascinante. Lejos de ser un profundo estudio (el tema se merecería cuanto menos una tesis doctoral de las largas), me limitaré a echar un vistazo a aquellas facetas que más me llaman la atención

La música es sin duda el arte más voluble. Cómo llega un ritmo o una melodía a incidir en nuestras emociones, es algo para lo que aún no tenemos respuesta (siempre me ha parecido una pérdida de tiempo buscarla…). Desde que nacemos, respondemos a la voz de nuestra madre captando su melodía y reaccionando a los cambios de esta mucho antes de comprender la semántica del lenguaje hablado. Esto es algo universal, aprendemos a cantar antes que hablar, quizás por simple supervivencia. A partir de ese momento utilizamos la melodía de nuestra voz para convencer, seducir, alertar o agradecer. La primera canción con letra compartida universalmente por cualquier cultura tiene solo una palabra de dos sílabas: MAMI.

Antropología de andar por casa:

El ser humano primitivo fue consciente muy pronto del poder de la música utilizándola para expresarse en sus rituales mágicos, como invocación de lluvia, caza, fertilidad… Una de las pulsiones naturales más fuertes que poseemos como especie junto al instinto de supervivencia, es el afán de procreación. Aquí entra a escena nuestro amigo el sexo, como mecanismo animal que a través del deseo entre géneros, asegura la supervivencia de la especie.

Pero no es el deseo de placer el único factor que interviene a la hora de seducir a un individuo del sexo contrario, el Hombre está dotado – como la mayoría de los machos en los animales – de un instinto de competencia para ganar de esta manera el derecho de apareamiento y asegurar la propia línea genética. El hecho de que ganen los individuos más fuertes, asegura el desarrollo y evolución de la especie.

Como podemos observar en muchos animales, suele existir un ritual de cortejo llevado a cabo mayoritariamente por el macho con el fin de mostrar a las hembras su superioridad sobre los competidores y por ende su idoneidad como progenitor. Estos rituales en muchas ocasiones se acompañan de cantos, danzas y movimientos rítmicos que aunque no puedan ser considerados como música (al menos no suelen serlo, lo que no deja de ser discutible), si crean una base desde la que partir a nivel antropológico.

Es muy normal que las tribus más primitivas utilicen rituales de seducción y fertilidad basándose en las mismas premisas que los animales, como la superioridad física frente a los competidores (podrá proteger mejor a su familia) y la idoneidad como progenitores (individuos más fértiles y con mejores características genéticas). También en estos rituales se utilizan danzas acompañadas de músicas eminentemente rítmicas o con melodías muy sencillas. Sea como fuere, estas músicas pueden ser consideradas como el comienzo del erotismo y la sensualidad en la música.

Hay un grupo de tribus nómadas en Níger, los Bororo, que siguen realizando una danza de lo más sorprendente una vez al año para encontrar pareja fuera del círculo familiar. Los jóvenes Bororo se maquillan de forma muy sofisticada y visten trajes y adornos que hacen recordar a un ave en pleno cortejo nupcial. El aspecto físico domina toda la ceremonia, así como la canción y la forma de cantarla.

El ritmo es el elemento primigenio y el más básico de la música. Digamos que es también para mi el que conecta más rápido con el sexo a nivel animal, saltándose cualquier consideración intelectual. En todo el contienente africano hay innumerables pueblos que expresan su creatividad musicla a través del ritmo y conectan con el erotismo a un nivel totalmente físico, casi instintivo. Esta herencia rítmica del continente africano viajó a través de la esclavitud al continente americano en los siglos XVIII y XIX encontrando nuevas formas como la música cubana y la brasileña. En el caso de Brasil, es obvia la conexión entre el Samba y el erotismo a un nivel absolutamente físico.

Pero existe en Brasil una estilización de los ritmos del samba, que unidos con armonías más sofisticadas provenientes del jazz, dieron paso a finales de los años 50 del pasado siglo a un nuevo estilo llamado Bossa Nova. Este estilo fusiona una música sofisticada de armonías y ritmos ondulantes (parece como si se hubieran limado las aristas del ritmo del samba para dar paso a las curvas, en la Bossa nova no existen los ángulos rectos) con unas letras cálidas que tienen como referente al Amor en la mayoría de las ocasiones. Al no ser expresión de ningún estamento social oprimido como ocurre en el caso del flamenco o el blues, la Bossa habla de luz y sensualidad.

Las raíces rítmicas africanas también encontraron tierra fértil en Norteamérica, dando origen al Blues. A principios del siglo XX y gracias a la llegada de instrumentos europeos a los estados unidos (piano, trompeta, saxo, contrabajo…), el blues evolucionará hacia el lenguaje del jazz. Este nuevo género musical, sofisticará la expresión haciendo el mensaje de la sensualidad más refinado. Se componen innumerables canciones de temática amorosa que gracias al jazz adquirirán una dimensión de lo más sugerente. La irrupción del cine revolucionó el arte a una velocidad desconocida hasta entonces haciendo que la música tenga un referente claro gracias al imaginario de las películas de Hollywood. El mito de la Femme Fatale como mujer irresistible que lleva a la perdición al más duro de los hombres se impone como canon de seducción. ¿Quien no caería a los pies de Julie London aún a sabiendas de que nos arruinará la vida…?

En el lado masculino, el jazz vocal siempre ha tenido menos representantes que en el femenino. Por supuesto siempre nos quedará Frank Sinatra, que a pesar de no ser un cantante de jazz, si es un genuino representante del erotismo en la música.

El jazz simbolizará el erotismo masculino más claramente en un instrumento, el Saxo. La similitud entre los términos Sexo y Saxo, ha contribuido sin dudo a darle ese cariz. No hay nada más sensualmente sugerente que un tórrido saxo tenor para terminar de enmarcar una escena de cama en el cine. basta hacer una búsqueda en youtube para que aperezcan cientos de playlists con el nombre de “Erotic Sax”.

Hay un campo enorme para investigar dentro de la música moderna (pop, rock, soul, funk…) y podría eternizarme poniendo ejemplos de los estilos que más han basado su inspiración en la sexualidad, pero también es cierto que todas estas músicas tienden a ser mucho más explícitas lo cual las hace perder interés para mi en este terreno. Me limitaré a poner algunos ejemplos.

El Funk debe e su nombre a un término slam que significa “el olor del sudor negro”. Con este precedente, es obvio que esta música tiene una marcada inspiración física. Si hay alguien que ilustra este significado a la perfección, es James Brown y su “Sex Machine”

En un lado más simple pero no por ello menos efectivo, tenemos el rock duro americano. La letra de este clásico lo dice bien claro

Y bueno, ahora viene uno de mis favoritos. David Bowie y su Glam Rock explotaron la ambigüedad de un modo fabuloso. Las canciones de Bowie de los 70 y en especial sus apariciones en directo, rezuman sensualidad por los cuatro costados. No es americano, pero termino con él por proximidad de géneros.

El erotismo y la sensualidad en Europa tuvieron un desarrollo mucho más espiritual y religioso. El dominio del cristianismo y la idea de que los placeres de la carne abrían directamente la puerta del infierno, causó que el deseo sexual (imposible de acallar, como parte fundamental del ser humano que es) fuese sublimado  y oculto durante siglos. Estoy seguro de que muchas manifestaciones reconocidas como éxtasis místico, tenían mucho que ver con impulsos róticos naturales.

Debo hablar ahora de un personaje que pese a no ser reconocido como precursor del erotismo en la música, a mi me parece una de las fuentes más sugerentes de sensualidad que conozco. En el siglo XII, vivió en Alemania una mujer excepcional, Hildegard Von Bingen. Hildegard fue una mujer adelantada a su época en varios siglos. Poetisa, pintora, médica, escritora, compositora, abadesa, mística y visionaria, participó activamente en la reforma de la iglesia desafiando el poder evidentemente masculino que regía el catolicismo. Gracias al hecho de haber tenido visiones desde muy pequeña y haber sido estas reconocidas por un abad influyente en los círculos cercanos al Papa, se le permitió escribir numerosos libros (algo inaudito en esa época para una mujer religiosa) en los que relata sus visiones y habla de diversos temas acerca de medicina y ciencia natural. En uno de estos libros, relata lo que se ha calificado como la primera descripción del orgasmo femenino escrita por una mujer. No he leído este pasaje, pero parece ser que sigue siendo una de las descripciones más acertadas que existen. Como abadesa, permitía que las monjas de su convento llevasen el cabello al aire, aduciendo que el señor le había revelado en una de sus visiones que la belleza de la mujer no debía ser ocultada y debía embellecer su casa (el convento). También permitía que las religiosas cultivasen sus talentos artísticos y bebiesen cerveza, parece ser que le gustaban las mejillas encarnadas. Promovía la igualdad de sexos y llegó a decir que “La sangre de la menstruación no mancha, sino la sangre derramada en las guerras”. Como compositora compuso 78 obras, una música que yo me permito incluir en este mi repertorio erótico musical.

Hay mucha música en la edad media y el renacimiento con un alto contenido erótico y sensual, pero pasaré ahora a la explosión de luz que supone la música del barroco. La stravaganza, la ornamentación, la imaginagión y la libertad caprichosa de los compositores, hacen que la música barroca esté llena de frescura y encontremos constantemente alusiones a los placeres más exquisitos.

Y hacemos otro salto, para avanzar hasta el impresionismo francés. Para empezar, Maurice Ravel respira sensualidad en este Lever du jour (amanecer) del ballet Daphnis et Chloe. Basado en dos seres mitológicos, narra la historia de dos pastores y su despertar al amor.

Y le toca el turno a este otro gigante del impresionismo, Claude Debussy. Esta pieza, el “Preludio a la siesta de un fauno”, fue compuesta para el coreógrafo y bailarín ruso Nijinski. Su estreno en París fue todo un escándalo debido a los movimientos lascivos del propio Nijinski en una época en que el público aún estaba muy acostumbrado al clasicismo de los ballets de Tchaikovsky y las coreografías de Marius Petipa llenas de “patitos”.

Y voy a terminar con un clásico. Los que tenemos cierta edad nos acordamos de la película “10, la mujer perfecta” y de los desvelos de Dudley Moore para acostarse con Bo Derek, lo cual termina haciendo con el bolero de Ravel de fondo. Esta es sin duda una de las piezas más eróticas que conozco y aquí os dejo la famosa coreografía de Maurice Bejart con Sylvie Guillem. Tuve la suerte de ver en directo esta coreografía hace ya bastantes años y es uno de los recuerdos que más me han marcado en cuanto a música escénica se refiere. Dura 15 minutos, pero os aconsejo que hagáis el viaje entero. A mi me transforma cada vez que lo veo.

Y hasta aquí mi viaje al erotismo en la música. Se que no será lo que algunos esperaban, pero siempre he pensado que a la sensualidad y al erotismo hay que ponerles mucho de uno mismo, que para obviedades ya está la televisión.

Saludos desde la luz.

Alrededor del fuego -Posteado originalmente en “Notas de hierba”-

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“Heart of my people” (Andrew Williams)

Desde el principio de los tiempos, los hombres nos hemos reunido para compartir experiencias mágicas, historias, representaciones de sucesos reales o imaginarios, cuentos, leyendas, narraciones educativas más o menos útiles y expresiones artísticas. Desde el descubrimiento del fuego, este ha tomado un papel predominante como centro de reuniones, convirtiéndose en símbolo y leit-motiv de estos encuentros, que solían producirse al final del día, tras la desaparición de la luz solar. La invención de la luz eléctrica y el uso de estufas y radiadores para calentarse, han relegado a las llamas a un plano exóticamente romántico, extendiendo el concepto de la reunión alrededor del fuego a cualquier lugar donde realizar un encuentro entre personas sin otro afán que el de compartir cualquier inquietud.

En estos tiempos en los que empezamos a relacionarnos más a través del teclado de un ordenador que en persona y que el ritmo frenético de la sociedad nos ha acostumbrado a definir la lentitud como una cualidad negativa, siento que es primordial recuperar esa relación con los demás en la que nos mirábamos a los ojos para hablarnos.

Últimamente, he conocido varias hogueras rodeadas por sendos grupos de personas que generosamente han abierto sus filas para acogerme. La última, la noche de difuntos (me niego a llamarla Ha….), tuve la suerte de conocer gente maravillosa en torno a la elaboración de una queimada cuya magia hizo surgir conversaciones cálidas, profundas y enriquecedoras. Y hace unas tres semanas una casualidad (mentira, eso no existe…) me hizo conducir mis pasos al Café Galdós de Madrid y disfrutar de una sesión de micrófono abierto en la que conocí a un grupo de artistas entre los que me vi muy identificado. La experiencia me hizo decidirme a repetir el siguiente lunes y participar esta vez encima del escenario. Fué una experiencia muy grata en un espacio tan cálido y acogedor como Ulises y Cristian, los organizadores de la sesión.  Tras mi participación en “Escenario madrid” (así se llama la sesión del Galdós), quise conocer el micro abierto del mítico “Libertad 8” (MAL8). Esta sesión me pareció de nuevo impactante y me hizo repetir de nuevo al siguiente Martes y al igual que la segunda del Galdós, hacerlo como participante activo. El escenario del Libertad 8 me resultó extrañamente familiar, como si estuviese tocando en casa y la organización de Andrés Sudón es exquisita. Los dos locales me resultan cálidos y acogedores y aunque inevitable y afortunadamente tienen sus diferencias , comparten algo mágico que sobrevuela  las dos horas aproximadas que dura cada una de las sesiones y es una sensación desbordante de honestidad. Uno tras otro, los participantes van desnudando su interior sobre el escenario mientras el público (que en gran medida se trata de los mismos participantes), consciente del carácter casi sagrado del evento, recibe como una esponja y con una apertura de miras impresionante cada una de las perlas que se derraman sobre el escenario. Toda expresión es valiosa y se valora tanto o más la transmisión y el contenido de cada canción, poesía o performance, como la calidad técnica o interpretativa. Se respira un profundo respeto hacia el hecho creativo.

Tuve la inmensa suerte de salir seleccionado tras mi segunda actuación en el Café Galdós para actuar en un festival que se realizará el día 7 de noviembre, junto a otros tres artistas seleccionados en ediciones anteriores;  no tengo ni que decir que espero la llegada de ese día con auténtica ilusión.

Seguiré, sin duda, asistiendo a estos dos templos de la creación (y a todos aquellos que vaya descubriendo) para compartir coloquios alrededor del fuego. Hoy más que nunca, encontrarse cara a cara, piel a piel y mirada a mirada se hace urgentemente necesario; necesitamos el contacto físico, es la única manera que tenemos de impedir la deshumanización a la que nos está arrastrando el absurdo culto al dinero.

Nos vemos junto al fuego.

Saludos desde la luz.

Cárcel -Posteado originalmente en “Notas de hierba”-

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Ayer viví una gran experiencia, trabajé haciendo el sonido para el grupo de Rock de unos amigos. El concierto tuvo lugar en la cárcel de Aranjuez, uno de los principales centros penitenciarios cerca de Madrid.

El concierto fué organizado por la Fundación Horizontes Abiertos, una ONG que tiene proyectos de ayuda a la reinserción de presos así como apoyo a madres que conviven en las cárceles con sus hijos hasta los tres años, organización de actividades culturales para los presos, etc.

Todos estábamos bastante nerviosos, ya que era la primera vez que entrábamos en una cárcel y nos esperábamos cualquier cosa. La burocracia y los controles de seguridad hicieron que entrásemos dos horas más tarde de lo que teníamos previsto, lo cual nos obligó a hacer el montaje en el tiempo record de una hora. A las dos en punto de la tarde nos hicieron salir del centro, ya que era la hora de la comida de los presos y el recuento de los mismos, un momento en el que no debe haber nadie externo dentro de la prisión. Volvimos a eso de las cuatro y cuarto, conseguimos hacer una pequeña prueba de sonido y a las cinco empezaron a llegar los presos al auditorio del penal.

Todo sucedió a gran velocidad y casi sin tiempo, podría haber resultado ser todo un caos, de no ser por la ayuda que nos brindaron dos de los reclusos, Francisco y Raúl, que estuvieron ayudándonos en todo momento con una disposición absoluta. Los dos tenían un grupo de Rock dentro de la cárcel y se les veía disfrutar de su participacion en la organizacion de un concierto. Francisco había hecho un curso de técnico de sonido en una cárcel anterior (creo que Alcalá-Meco) e hizo todo lo que estaba en su mano para hacer más sencillo mi trabajo.

Y el público… IMPRESIONANTE! Creo que nunca he trabajado para una audiencia más agradecida ni dispuesta a disfrutar. A los del grupo se les pasaron los nervios a los 10 segundos de empezar, en cuanto sintieron el feedback que regresaba de la platea; tenían muchas reservas acerca de lo que podría ocurrir, pensar en cantar en una cárcel cosas como “Rockin’ in the free world” tiene su miga… La gente cantó, bailó (con moderación, allí estaban los funcionarios vigilando pero dejando que los presos se expresaran tranquilamente, me pareció muy sensata su actitud en todo momento) y nos regaló un montón de expresiones de agradecimiento. Cuando terminó el concierto, todos estábamos en una nube.

El desmontaje fué distendido y seguimos siendo ayudados por Francisco y Raúl (quien había participado en uno de los temas del concierto tocando la harmónica). Parece mentira, pero os juro que llegamos a sentirnos muy cómodos.

Cuando terminamos el desmontaje y cargamos el equipo en nuestros coches, nos despedimos de nuestros amigos y a mi me salió el típico “a ver si nos vemos en otra…”; sentí un escalofrío tras estas palabras y se me hizo un nudo en la garganta cuando cerraron la reja que nos separaba, dejándoles a ellos dentro de la cárcel en la que cumplían condena quién sabe por qué.

Me avergüenza pensar que nunca antes le he prestado demasiada atención al mundo de los presidiarios, eran para mi casi una especie distinta, gente “mala” con la que es imposible relacionarse de forma natural y de la que hay que “cuidarse”. En la prisión de Aranjuez conocimos gente que me ha hecho cambiar radicalmente mi forma de pensar. Pienso que ninguno estamos exentos de la posibilidad de terminar dentro de una prisión en cualquier momento y que una vez allí, cualquier ser humano tiene el derecho fundamental de continuar conservando su dignidad intacta.

Desde aquí, quiero expresar mi más profunda admiración para la gente de Horizontes Abiertos  ( http://www.horizontesabiertos.org ) Seguro que gracias a ellos, la reinserción de presos está mucho más cerca de convertirse en realidad en muchos casos. Espero poder volver pronto a tener una experiencia como esta, ya que ha resultado muy pero que muy enriquecedora.

Saludos desde la luz.

Susana Baca -Posteado originalmente en “Notas de hierba”-

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Algo de mi se ha perdido
Entre tu casa y mi casa
Será el calor que no abrasa
No es de gozo
No es de ira
Como tampoco es mentira
Que algo de ti se ha escondido
Entre tu calle y mi alma

Será tal vez la esperanza
De un cariño adormecido
Yo sabré reír
Yo sabré llorar
Yo sabré entregarte mi cariño

Negra
Negra que te quiero
Goza
Negra presentuosa
Mira
Que me estoy muriendo
Dame
Vida de tu boca
Bota
Que me está pisando
Los talones de la libertad

 

Así reza “Negra Presuntuosa”, la primera canción que escuché de Susana Baca. Esta canción es la culpable de mi absoluta admiración hacia esta maravillosa mujer.

Susana Baca es una cantante y compositora peruana, que destaca por ser la principal representante de la música afroperuana. Su calidad vocal y la profundidad de su interpretación, unidas a un impresionante repertorio nacido de la tradición negra en Perú, convierten en absolutamente impactante el descubrimiento de una artista de su altura.

Suelen acompañar a Susana Baca unos músicos de una calidad apabullante, tocando unos arreglos de una gran complejidad rítmica gracias al uso de ritmos emparentados de forma muy directa con la música africana. Destaca muy especialmente el uso del Cajón peruano (instrumenso ampliamente popularizado desde hace pocos años en el flamenco, tras la adición de bordones (unas cuerdas tensas que vibran en su interior y proporcionan su característico sonido “roto” al cajón flamenco). La interacción entre Susana y el resto del grupo es ejemplar, convirtiéndose por momentos en una pieza más, dejando protagonismo a la canción en si.

El descubrimiento de Susana Baca me dejó en estado de shock, sin poder comprender cómo una cantante de su calidad y más teniendo en cuenta su edad y trayectoria artística, podía habérseme pasado desapercibida; pero este shock se magnificó cuando tras preguntar a mucha gente de mi alrededor pude constatar que sigue siendo muy poco conocida en España.

Os invito a que conozcáis a esta cantante fuera de lo común y disfrutéis de su hondura, honestidad, belleza y generosidad.

 

Saludos desde la luz.

 

NUBES -Posteado originalmente en “Notas de hierba”-

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La primavera es perfecta para observar nubes. El cielo cambia constantemente de aspecto y podemos dedicarnos a disfrutar imaginando formas, deseos realizados, viajes, historias… Me encanta soñar despierto y viajar sobre una algodonosa nube (¿será un residuo mental infantil achacable a Heidi…?) rumbo a todos esos lugares que querría visitar..

Es el momento de buscar dos metros cuadrados de perfumada y confortable hierba donde tumbarse para dejarse ir, decidir viajar hacia donde la vida quiera llevarnos, sentirnos tripulantes de la nave Tierra y confiar en el más experimentado de los pilotos. Y durante el viaje, fundirnos con el paisaje del modo más discreto posible y aprender a amar las nubes.

Nuages (Django Reinhardt). Miguel Ortiz – Guitarra eléctrica, Félix Botana – Guitarra acústica

Saludos desde la luz.